Guardia Civil y Autoridad Portuaria dedicaron más de ocho horas a remolcar, cargar y trasladar al cetáceo para su estudio.
El cachalote que apareció muerto este jueves en las cercanías de la playa de Las Gaviotas, en Santa Cruz de Tenerife, presentaba una delgadez extrema, ya que aunque medía unos 11 metros y sólo pesaba 7 toneladas, cuando debía pesar más de 10, informó el Cabildo de Tenerife.
El cachalote, una hembra que apareció flotando cerca de unas granjas piscícolas, no estaba en estado de descomposición, si bien tenía parásitos externos, según ha confirmado en un comunicado el centro de recuperación de fauna silvestre del Cabildo tinerfeño.
Efectivos de la corporación insular, de la Guardia Civil y de la Autoridad Portuaria dedicaron más de ocho horas a remolcar, cargar y trasladar al cetáceo para su estudio.
Un veterinario y tres técnicos del centro de recuperación de fauna silvestre se desplazaron a la dársena pesquera de Santa Cruz de Tenerife para coordinar y gestionar las tareas de recuperación del cachalote.
Los alumnos del instituto de formación profesional marítimo pesquera, alertados por la noticia, también se acercaron al lugar para observar con detalle cómo recuperaron y trasladaron el cadáver del cachalote.
El cetáceo fue llevado al complejo ambiental de Tenerife, en Arico, para la realización de la necropsia y posterior enterramiento.
Por sus dimensiones, el vehículo tuvo que ser escoltado por personal de la Autoridad Portuaria hasta la salida del puerto, y luego por la Guardia Civil hasta su llegada a Arico.
En estos momentos, especialistas de la facultad de Veterinaria de la Universidad de Las Palmas de Gran Canaria realizan la necropsia para determinar las causas de la muerte del animal.
Según ha detallado el Cabildo de Tenerife, las causas más comunes son la ingesta de plásticos y otras basuras o el impacto con embarcaciones, lo que hace que cada año varen en Tenerife entre dos y tres cachalotes en los meses de invierno y primavera.
Fuente:http://www.laopinion.es/tenerife/2013/03/15/cachalote-encontrado-muerto-tenerife-presentaba-delgadez-extrema/464760.html
Mostrando entradas con la etiqueta Varamientos de Cetáceos. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Varamientos de Cetáceos. Mostrar todas las entradas
Encuentran un cachalote muerto frente a Las Gaviotas Tenerife
El animal fue depositado en la Dársena Pesquera y retirado poco después para analizar las causas del fallecimiento.
Un cachalote que medía cerca de 10 metros fue encintrado este jueves en la playa de Las Gaviotas, Tenerife. El animal será estudiado ahora para conocer las causas de su fallecimiento que, según los primeros indicios, se debió a causa naturales.
El patrón de la Cofradía de San Andrés en Santa Cruz de Tenerife, José Luis Déniz, avisó a las 6,30 de la mañana de que frente a la playa de Las Gaviotas se encontraba flotando el cuerpo de un cachalote muerto que medía alrededor de diez metros. Poco después efectivos de la Guardia Civil se personaron en el lugar y depositaron al animal en la Dársena Pesquera. De aquí fue finalmente retirado en horas del mediodía por personal del Departamento de Fauna Marina que a partir de ahora estudiarán las causas de la muerte.
Normalmente con posterioridad los restos suelen ser trasladados al vertedero de Arico para su incineración. Déniz señaló que el cuerpo no presentaba heridas, ni estaba descompuesto por lo que la conclusión que extrajo es que la muerte debió tener su origen en causas naturales. Por ello, se supone que fue arrastrado junto a las jaulas marinas por la fuerza de las corrientes que se localizan en este entorno.
No es la primera vez que estos hechos se repiten. Cada cierto tiempo aparecen animales de este tipo en aguas del muelle santacrucero o del litoral tinerfeño. La última ocasión que ocurrió algo parecido fue a finales de 2011 y tuvo lugar frente a la costa de Garachico. También entonces fueron los pescadores los que avisaron al Servicio de Protección de la Naturaleza (Seprona) de la guardia civil sobre el hallazgo. En otros casos se han encontrado delfines vivos en la zona del puerto de Santa Cruz a donde llegan desorientados.
Fuente:http://www.canariasahora.es/articulo/tenerife/encuentran-un-cachalote-muerto-frente-a-las-gaviotas/20130314200329398741.html
30 Cachalotes han muerto por colisión en Canarias en los últimos 13 años
WWF España y la Sociedad para el Estudio de los Cetáceos en el Archipiélago Canario (SECAC) denuncian que el depredador más grande y seguro del mar sufre problemas de tráfico en aguas del Archipiélago.
Como dar con una aguja en un pajar, así de improbable puede parecer que un barco arrolle a un cachalote en el océano, salvo cuando las aguas elegidas por la especie para la cría por su abundancia de presas resultan ser uno de los pasillos con más tráfico del mundo, como Canarias.
WWF España y la Sociedad para el Estudio de los Cetáceos en el Archipiélago Canario (SECAC) llevan dos años investigando en las islas a una de las poblaciones menos conocidas del depredador más grande del mundo, un animal de hasta 60 toneladas que en los pocos minutos que pasa en la superficie, entre inmersión e inmersión, no se aparta ante nada ni nadie, porque no tiene enemigos naturales.
Las dos organizaciones han aprovechado su última campaña sobre el terreno, en Fuerteventura, para dar de nuevo la voz de alarma: desde 1985 se han documentado en Canarias al menos 37 muertes de cetáceos por colisión con embarcaciones, 30 de ellas a partir de 1999, cuando empezaron a operar los barcos que han revolucionado en las islas el transporte regular de viajeros por vía marítima: los 'fastferries'.
"Lo más abrumador es que el incremento de mortalidad por colisiones coincide con el aumento de la presencia de buques de alta velocidad. En los varamientos que hemos estudiado, el 50 por ciento de los casos en los que se ha podido determinar la causa de la muerte, esta es una colisión. El porcentaje es muy alto. Hay un problema real y grave", asegura el biólogo Luis Suárez, responsable del Programa de Especies de WWF en España.
Esta organización argumenta que resulta difícil aportar cifras absolutas, porque las muertes por colisión tienden a infravalorarse, debido a que los cadáveres de los cetáceos arrollados por barcos en las aguas que circundan Canarias son con frecuencia arrastrados océano adentro por las corrientes o, directamente, se hunden.
Sin embargo, el choque de ferries con cetáceos no es una noticia que resulte extraña entre los canarios. De hecho, el servicio que aún permanece en su imaginario colectivo como referencia de conexión marítima rápida entre islas, el 'jet-foil' de Transmediterránea, vivió varios casos y dejó de operar en 2005 después de que uno de sus barcos colisionara con un cetáceo llegando a Morro Jable.
En la actualidad, doce catamaranes de alta velocidad de Fred. Olsen cruzan cada día el canal entre Tenerife y Gran Canaria y otros dos comunican a diario esta última isla con Fuerteventura, a una velocidad de servicio comparable a la que desarrollaba el 'jet-foil' (36 nudos, 67 km/h), pero con un tonelaje y unas dimensiones que les permiten sobrellevar el choque con un cetáceo sin incidencias.
Esas dos rutas coinciden con los dos puntos de mayor presencia de cachalotes en Canarias, donde se han detectado grupos estables formados por hasta diez hembras reproductoras y crías, advierten WWF y la SECAC, cuyos colaboradores grabaron este verano en vídeo en una de sus salidas de avistamiento cómo un 'fastferry' se echaba encima, literalmente, de un ejemplar sin tiempo, casi, de reacción.
Luis Suárez explica así el porqué de la aparente tranquilidad del animal: "El cachalote es un gran buceador que, cuando sube a la superficie, lo hace para recuperarse. De adulto, no tiene enemigos naturales y en esas condiciones está relajado. La velocidad a la que se aproximan estos 'fastferries' y el volumen de este tipo de tráfico hacen que puedan seccionarlo por completo sin que en el buque se enteren y sin que el animal tenga capacidad de escapar".
El director de flota de Fred. Olsen en Canarias, José Ignacio Liaño, pone en duda los datos que ofrece WWF y asegura que su compañía no tiene constancia de ningún impacto de sus barcos con cetáceos desde que en 1999 introdujo en las islas los 'fastferries'.
Liaño replica que la naviera ha llevado a bordo durante un tiempo observadores de las universidades canarias y ha probado varios sistemas de detección que resultaron ser ineficaces. Recuerda, además, que emplear recursos como el sónar también podría resultar perjudicial para la fauna marina, como se ha demostrado en Canarias en casos de desorientación masiva de cetáceos.
Los ecologistas emplazan a las navieras a dialogar con ellos y con las administraciones y a aprovechar estudios como el que están realizando WWF y SECAC para fijar en Canarias zonas de exclusión o navegación a velocidad reducida para proteger a las 30 especies de cetáceos que habitan sus aguas (30 de las 86 conocidas en el mundo, remarcan, una riqueza muy difícil de encontrar en otras aguas).
De nuevo, Fred. Olsen contesta que están abiertos a hacerlo y subraya que la compañía es sensible a estos temas, como prueba el hecho de que su ferry de Tenerife a La Gomera da a diario un rodeo de casi cuatro millas para evitar una colonia estable de ballenas picudas. "Si hay algún sistema de detección viable, interesante y que funcione, lo instalaremos", dice su director de flota.
Sin embargo, los biólogos del programa de WWF-CECAC mantienen que, sin paciencia y sin la ayuda de un hidrófono, detectar a un cachalote en mar abierta es "como buscar una aguja en un pajar".
Por ello, insisten en que la clave para reducir posibles accidentes reside en la velocidad, pero tampoco ocultan que les costará tiempo y esfuerzo convencer de ello a quienes han hecho de la velocidad su modelo de transporte marítimo.
Como dar con una aguja en un pajar, así de improbable puede parecer que un barco arrolle a un cachalote en el océano, salvo cuando las aguas elegidas por la especie para la cría por su abundancia de presas resultan ser uno de los pasillos con más tráfico del mundo, como Canarias.
WWF España y la Sociedad para el Estudio de los Cetáceos en el Archipiélago Canario (SECAC) llevan dos años investigando en las islas a una de las poblaciones menos conocidas del depredador más grande del mundo, un animal de hasta 60 toneladas que en los pocos minutos que pasa en la superficie, entre inmersión e inmersión, no se aparta ante nada ni nadie, porque no tiene enemigos naturales.
Las dos organizaciones han aprovechado su última campaña sobre el terreno, en Fuerteventura, para dar de nuevo la voz de alarma: desde 1985 se han documentado en Canarias al menos 37 muertes de cetáceos por colisión con embarcaciones, 30 de ellas a partir de 1999, cuando empezaron a operar los barcos que han revolucionado en las islas el transporte regular de viajeros por vía marítima: los 'fastferries'.
"Lo más abrumador es que el incremento de mortalidad por colisiones coincide con el aumento de la presencia de buques de alta velocidad. En los varamientos que hemos estudiado, el 50 por ciento de los casos en los que se ha podido determinar la causa de la muerte, esta es una colisión. El porcentaje es muy alto. Hay un problema real y grave", asegura el biólogo Luis Suárez, responsable del Programa de Especies de WWF en España.
Esta organización argumenta que resulta difícil aportar cifras absolutas, porque las muertes por colisión tienden a infravalorarse, debido a que los cadáveres de los cetáceos arrollados por barcos en las aguas que circundan Canarias son con frecuencia arrastrados océano adentro por las corrientes o, directamente, se hunden.
Sin embargo, el choque de ferries con cetáceos no es una noticia que resulte extraña entre los canarios. De hecho, el servicio que aún permanece en su imaginario colectivo como referencia de conexión marítima rápida entre islas, el 'jet-foil' de Transmediterránea, vivió varios casos y dejó de operar en 2005 después de que uno de sus barcos colisionara con un cetáceo llegando a Morro Jable.
En la actualidad, doce catamaranes de alta velocidad de Fred. Olsen cruzan cada día el canal entre Tenerife y Gran Canaria y otros dos comunican a diario esta última isla con Fuerteventura, a una velocidad de servicio comparable a la que desarrollaba el 'jet-foil' (36 nudos, 67 km/h), pero con un tonelaje y unas dimensiones que les permiten sobrellevar el choque con un cetáceo sin incidencias.
Esas dos rutas coinciden con los dos puntos de mayor presencia de cachalotes en Canarias, donde se han detectado grupos estables formados por hasta diez hembras reproductoras y crías, advierten WWF y la SECAC, cuyos colaboradores grabaron este verano en vídeo en una de sus salidas de avistamiento cómo un 'fastferry' se echaba encima, literalmente, de un ejemplar sin tiempo, casi, de reacción.
Luis Suárez explica así el porqué de la aparente tranquilidad del animal: "El cachalote es un gran buceador que, cuando sube a la superficie, lo hace para recuperarse. De adulto, no tiene enemigos naturales y en esas condiciones está relajado. La velocidad a la que se aproximan estos 'fastferries' y el volumen de este tipo de tráfico hacen que puedan seccionarlo por completo sin que en el buque se enteren y sin que el animal tenga capacidad de escapar".
![]() |
| Imagen de la SECAC |
Liaño replica que la naviera ha llevado a bordo durante un tiempo observadores de las universidades canarias y ha probado varios sistemas de detección que resultaron ser ineficaces. Recuerda, además, que emplear recursos como el sónar también podría resultar perjudicial para la fauna marina, como se ha demostrado en Canarias en casos de desorientación masiva de cetáceos.
Los ecologistas emplazan a las navieras a dialogar con ellos y con las administraciones y a aprovechar estudios como el que están realizando WWF y SECAC para fijar en Canarias zonas de exclusión o navegación a velocidad reducida para proteger a las 30 especies de cetáceos que habitan sus aguas (30 de las 86 conocidas en el mundo, remarcan, una riqueza muy difícil de encontrar en otras aguas).
De nuevo, Fred. Olsen contesta que están abiertos a hacerlo y subraya que la compañía es sensible a estos temas, como prueba el hecho de que su ferry de Tenerife a La Gomera da a diario un rodeo de casi cuatro millas para evitar una colonia estable de ballenas picudas. "Si hay algún sistema de detección viable, interesante y que funcione, lo instalaremos", dice su director de flota.
Sin embargo, los biólogos del programa de WWF-CECAC mantienen que, sin paciencia y sin la ayuda de un hidrófono, detectar a un cachalote en mar abierta es "como buscar una aguja en un pajar".
Por ello, insisten en que la clave para reducir posibles accidentes reside en la velocidad, pero tampoco ocultan que les costará tiempo y esfuerzo convencer de ello a quienes han hecho de la velocidad su modelo de transporte marítimo.
Suscribirse a:
Entradas (Atom)






